martes, 17 de mayo de 2016

VIAJE A LOS PAÍSES BÁLTICOS.#PEQUEÑASDOSIS.9ª.TALLINN.






En las Repúblicas Bálticas nos encontramos tres pequeños países que formaron parte de la URSS hasta el año 91 y que ahora vuelan solos mirando hacia atrás lo justo y necesario. Pocos pensaron que se fueran a soltar tan rápido de la mano de la potencia que las absorbía y tuviesen un avance semejante para incorporarse de pleno a la Unión Europea. Con muchas ganas, de la mano y, sobre todo, con mucho trabajo, Estonia, Letonia y Lituania se abrieron al mundo orgullosas de su Historia, su cultura, su naturaleza y su gente. Desde ese momento el crecimiento del turismo en los países Bálticos progresó tanto que se convirtió en una de las mejores noticias para los viajeros que poco antes debían recurrir a la burocracia para obtener sus permisos de entrada. Ahora apenas queda rastro de los tiempos grises y se considera normal la absoluta libertad y facilidad de acceder a ciudades maravillosas como Tallinn, Riga o Vilnius (las tres capitales son Patrimonio de la Humanidad), recorrer profundos bosques o el litoral bañado por el Mar Báltico, y conocer pueblos verdaderamente auténticos con los que tocar la tradicionalidad con las yemas de los dedos.

TALLINN (ESTONIA): No exagero si digo que la capital estonia es una de las ciudades más hermosas no sólo de los países Bálticos, donde es la estrella indiscutible, sino también de toda Europa. Las murallas y torreones abrazan una ciudad medieval bellísima que recibe la brisa del Mar Báltico amén de un número incalculable de turistas que la visitan. Simplemente de cuento… cada calle, cada casa, cada torre.Más escandinava que báltica, se puede ver bien en un día, que es el tiempo que yo estuve, aunque en dos jornadas uno se hace una perfectísima composición de lugar. Siempre hay cosas que ver, actividades que realizar… y restaurantes que probar. Porque además del Olde Hansa, una taberna auténticamente medieval, hay decenas y decenas de restaurantes y cervecerías con un ambiente increíble y una oferta gastronómica muy destacada.Tallinn es un lugar extraordinario, digno de conocer y de palpar todos aquellos rincones deliciosos que te atrapan para no salir de un hechizo eterno.