El 11 de marzo de 2004.
Hoy 11 de marzo, una fecha que nunca se podrá olvidar. No recuerdo la hora, pero cundió el pánico en Madrid, en toda España y en el corazón de cualquier persona mínimamente sensible.
Yo estaba impartiendo clase de literatura y una profesora y amiga, que inmediatamente me informó de lo ocurrido, me aconsejó intentase ponerme en contacto telefónico con mi hija. Lo que fue un imposible.
Cuánta consternación, indignación, desaliento e incertidumbre. Cómo se desbordó mi pálpito, ¡mi hija!, pero por qué, mi hija o cualquier ser humano. Qué mal momento para todos, no hay derecho, no hay palabras.
Ella tuvo suerte, podía haber sido uno más, pero no. Cuando pudimos ponernos en contacto supimos estaba, como casi todos los sanitarios, intentando salvar vidas en urgencias, en unos de los hospitales madrileños donde estaba terminando su período de MIR, como médico especialista. Se trataba del Gregorio Marañón.
Cuánto pesar en los familiares de aquellas personas fallecidas y heridas y también en ese personal sanitario que desbordado intentaba rescatar algunas vidas.
“NO Al TERROR, SÍ A LA PAZ Y A LA CONVIVENCIA”.
11 de marzo de 2015.
(Mª Luisa Padilla Recio)
¡NUNCA MÁS!
ResponderEliminar