jueves, 19 de marzo de 2015

UN PADRE SINGULAR. ( VIVENCIAS)

                                               
Eras Sencillo, de mirada despejada y despierta, estricto aunque risueño, amante de los tuyos.

Te fuiste y te quedaste, te amamos y nos amaste. Tu mayor preocupación fue nuestra educación y formación.

Miro mis manos y veo las tuyas, pienso en tu corazón y el mío no deja de palpitar. Admiraba tu vitalidad y cierto reflejo has dejado en la mía.

Recuerdo tus consejos que nunca quedarán en el olvido y aquellas últimas palabras tuyas: “Reina mía, si te quedas hoy aquí, qué voy a pensar yo”. (Creo él intuía eran sus palabras de despedida).

No me quedé, pues seguí tu consejo.  Dejé todo corregido y las notas puestas para evaluar. La Navidad estaba muy próxima.

Era domingo y el miércoles, y  por tu gravedad, tenía permiso para pasar las últimas horas contigo; pero esa madrugada  de un 15 de diciembre sonó el teléfono, llovía intensamente y casi habías cerrado tus ojos para siempre. Mi maleta estaba hecha…Unas horas más tarde iba a verte y a abrazarte.

Nos dejaste con todos tus deberes hechos. Yo en cambio me pasé, pues sin tu padre sólo te quedas una vez.

“Reina mía, si te quedas hoy aquí, qué voy a pensar yo.”

 Sí, fueron éstas tus últimas palabras que jamás olvidaré.


(Mª luisa Padilla Recio)

5 comentarios:

  1. Muy sentimental y bello tu escrito. Las palabras últimas de tu padre nunca las olvidarás.Bss.

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  2. Qué orgulloso se sentía de ti! Recuerdo esa "guerra" que se traían él y mi tío Antonio Mora sobre quién era mejor. ..jajaja

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  4. Gracias, Ilíberis. Cuánto nos queríamos, era recíproco. Besos.

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